Pavimento de Paseo de Gracia

Visitar Barcelona es recorrer el Paseo de Gracia y dejarse sorprender por el original pavimento de esta transitada calle, ¿cuál es su origen?

Molde de mosaico hidráulico Gaudí

Un pavimento colocado en 1997 para rendir homenaje al más célebre arquitecto de la ciudad: Antoni Gaudí. Se trata de la “Loseta Gaudí”, una reedición para espacios exteriores del mosaico hidráulico de forma hexagonal que el arquitecto proyectó en 1904 para los suelos de la Casa Batlló, pero que finalmente decidió colocar en las habitaciones de servicio de la Casa Milà, ambas casas ubicadas en el Paseo de Gracia. Una reedición que presenta el relieve invertido respecto al original, para mejorar su resistencia frente al desgaste.

Este pavimento monocolor demuestra una vez más la inmensa capacidad creadora de Gaudí y su constante alusión a los elementos de la naturaleza presentando en relieve formas de caracolas, estrellas de mar y algas. Una temática que nos remite a la sinuosidad de un fondo marino que se vería reforzada por el carácter naturalista con el que dotó especialmente a la Casa Batlló, conocida incluso como “la Casa del Agua”. En esta obra se materializan por tanto dos características del trabajo de Gaudí, el interés por la geometría pero también por la simbología, ya que la forma hexagonal remite a un panal de abejas o al crecimiento de la piel de un reptil, sin embargo en bajo relieve encontramos la abstracción de la naturaleza. La combinación de estas baldosas, de formato único, conforman el popularmente conocido como “Mosaico Gaudí” que, ha conseguido formar parte de la exposición permanente del MoMA de Nueva York por ser un ejemplo de diseño de pavimento concebido como producto industrial.

Un pavimento muy similar a éste diseñado para la Casa Batlló se podía encontrar en la sala del “Fumador Blanco” en la desaparecida Torre dels Pardals o Casa Roig, un edificio modernista situado en el distrito de Horta-Guinardó de Barcelona. Un terreno situado en la actual calle Torre dels Pardals acogió una finca en época romana y una masía fortificada en época medieval, y fue a finales del siglo XIX cuando la masía fue comprada por Josep Maria Valls i Vicens, un abogado barceloní que la utilizó como casa de veraneo. Después de ser heredada por algunos de sus hijos, en 1915 se vendió a Joan Roig i Mallafré, un industrial de Reus que la quiso modernizar convirtiéndola en una casa señorial de estilo modernista y que encargó la remodelación a su cuñado, el arquitecto Joan Rubió i Bellver, uno de los primeros discípulos de Antoni Gaudi, con quien trabajó en la Sagrada Familia, la Casa Batlló o la Torre Bellesguard entre otras obras. El nuevo diseño de la casa señorial no pasó desapercibido para la población barcelonesa, tanto por el revestimiento exterior con jardines como por la refinada decoración de su interior llegando a recibir en 1918 el primer premio de Arquitectura dedicado a Casas Señoriales otorgado por el Ayuntamiento de Barcelona. Durante la guerra civil española, la casa fue confiscada y reconvertida en una escuela, pero fue abandonada tras la guerra y pasó décadas en decadencia hasta que en 1958 fue derruida para poner unos bloques de viviendas.

Sala_Fumador_Blanc_de_la_Torre_dels_Pardals

Imagen Torre dels Pardals: Josep Maria Co i de Triola. AFCEC

Al seguir navegando el sitio web, aceptas el uso de cookies. Más información

Los ajustes de cookies de esta web están configurados para "permitir cookies" y así ofrecerte la mejor experiencia de navegación posible. Si sigues utilizando esta web sin cambiar tus ajustes de cookies o haces clic en "Aceptar" estarás dando tu consentimiento a esto.

Cerrar