Jan Grau es uno de los mayores expertos en cultura popular y tradicional catalana. Empezó vinculándose al mundo dels gegants i els castellers y acabó siendo Técnico de Cultura de la Generalitat. Autor de diferentes libros, recientemente ha recibido el premio Joan Amades por el estudio, promoción y dinamización de la cultura catalana. Jan colabora con proyectos culturales y editoriales y sigue escribiendo. Su próximo libro, que verá la luz este año, trata sobre los dragones. Un momento ideal para hablar de este animal legendario.
¿Cuál es el origen de la leyenda de Sant Jordi?
Las primeras documentaciones que se tienen son del siglo XIII, en concreto, del libro “La leyenda dorada” de Jaime de la Vorágine. Este libro es una colección de vidas de santos que encargó el papa de la época para que sirviera de guía a los curas y unificar así los relatos que daba la iglesia. El autor necesitaba un santo sufrido, valiente y generoso que ejemplificara el ideal de caballero. Y escogió a Sant Jordi.
¿Por qué escogió Sant Jordi?
A Sant Jordi lo hicieron santo en el siglo V. Realmente no existió y se inventó una historia a su alrededor. Esta nos cuenta que un soldado romano fue torturado durante 7 años por desafiar el poder establecido, que murió hasta 3 veces y que dios lo resucitó. A lo largo de 800 años, la leyenda de este santo evolucionó a nivel popular y en la “Leyenda dorada” Vorágine añadió dos aspectos clave: que era caballero y que mató a un dragón. Así construyó un relato ideal para los caballeros de la época.
¿Cómo y cuándo arraiga la leyenda en Cataluña?
Tras la publicación de la “La leyenda dorada” se empieza a difundir la leyenda de Sant Jordi y en el siglo XV se adoptó como patrón de Catalunya. Antes el patrón era Sant Martí. Si lo piensas hay muchos nombres de municipios que comienzan por “Sant Martí”: Sant Martí de Tous, Sant Martí de Centelles, Sant Martí de Torroella, etc. En cambio, con “Sant Jordi” solo hay uno: Sant Jordi Desvalls.
¿Cómo continúa evolucionando la leyenda?
En el siglo XIX hubo un movimiento, la Renaixença, que impulsó la cultura catalana. Este movimiento pensaba que la mejor manera de instruir al pueblo, que no sabía leer, era a partir de leyendas, siguiendo el modelo alemán del romanticismo. Por eso se recupera la leyenda, que coge impulso y se incorpora a las artes plásticas. Al modernisme, esta leyenda les vino muy bien…
¿Por qué?
Por el concepto romántico que hay detrás, el de una persona que lucha contra un dragón para salvar una doncella sin esperar nada a cambio. Es muy bucólico y da mucho de sí.
¿Dónde podemos ver la leyenda representada en Barcelona?
En la ciudad hay más de 500 representaciones de Sant Jordi incluyendo esculturas, pinturas, decoraciones y relieves. Las encontramos tanto en las fachadas como en el interior de los edificios.
¿Y en Casa Batlló? ¿Qué peculiaridades tiene la representación de la leyenda?
En otros edificios vemos esculturas de dragones y caballeros, pero en Casa Batlló todo es simbólico, abstracto… La leyenda de Sant Jordi está encriptada en la Casa Batlló.
¿Encriptada?
La gracia de Gaudí es que dejaba las puertas abiertas a la imaginación. Muchos han visto la leyenda representada en Casa Batlló, tanto en la fachada como en el interior del edificio. Dentro hay referencias al vientre y a la cola del dragón y en la fachada a los huesos y calaveras de sus víctimas, la espada de Sant Jordi, el balcón de la princesa… Estas interpretaciones pueden estar más o menos justificadas. Lo que sí está claro que el tejado es un dragón. Gaudí estaba obsesionado por los dragones.
¿Por qué?
A Gaudí le sedujo el concepto abstracto del dragón. Lo utiliza en obras como la Torre Bellesguard, la Casa Botines… Luchar contra un enemigo imposible se puede interpretar desde diferentes ángulos: por la parte política, por la parte cultural… Estos fueron discursos perfectos para la Reinaxença.
¿Tenemos pruebas de la representación de esta leyenda en Casa Batlló?
No, pero tampoco tenemos ninguna prueba de lo contrario. Encontrarás detractores de esta teoría pero también hay muchos que están a favor de esta interpretación, y eso está bien. Quien la haya visto representada, genial. Las leyendas son de todos. Además, tampoco es tan raro. En la casa de al lado, la Casa Amatller, vemos en la fachada dos imágenes de Sant Jordi con el dragón.
¿Qué nos aporta hoy la leyenda?
Tres cosas. Reencontrarnos con unas raíces que vienen de siglos atrás. También supone un concepto de identidad muy nuestro: en vez de consumir “Bola de Drac”, consumimos algo local. Y finalmente nos da una festividad como la Diada, que es redonda. Sant Jordi es la parte romántica y simbólica de este día.
A finales de año publicarás un libro sobre dragones… ¿Cuándo descubriste el de Casa Batlló?
Cuando era pequeño. Un día pasaba delante de Casa Batlló junto a mi padre y señalando el tejado de la casa me dijo: “¡Mira! ¿Qué ves allí arriba?”
