Casa Batlló presenta un nuevo capítulo en su historia con la apertura de su Tercera Planta, la última vivienda original del edificio que se recupera por primera vez. Tras más de un siglo habitada por descendientes directos de la familia Batlló, este espacio de extraordinario valor patrimonial se abre ahora al público con un nuevo propósito: convertirse en un lugar vivo para encuentros privados exclusivos.
Este hito marca un momento único en la historia del edificio. A diferencia del resto de plantas, la Tercera Planta es la única vivienda que ha llegado hasta hoy con un grado de autenticidad excepcional, conservando intacta la esencia de la vida doméstica concebida por Antoni Gaudí a principios del siglo XX.
Nina Bernat, consejera delegada de Casa Batlló:
“Abrir esta planta significa recuperar una parte esencial de la historia de Casa Batlló y compartirla con el mundo. Es un espacio que ha permanecido vivo durante más de cien años y que ahora inicia un nuevo capítulo sin perder su esencia.»

Una vivienda viva, más allá del museo
Casa Batlló ha buscado preservar el carácter residencial de esta planta y proyectarlo al presente, recuperando su función original como lugar de encuentro.
Un espacio donde el patrimonio no solo se observa, sino que se vive. La distribución de las estancias diseñada por Gaudí acoge hoy reuniones privadas, celebraciones, presentaciones y experiencias gastronómicas en un entorno íntimo que favorece una relación directa y cercana con la arquitectura. Este espacio puede disfrutarse de forma independiente o como parte de la visita cultural, ofreciendo un formato flexible y versátil.
Este nuevo uso responde a una tendencia creciente en Barcelona y a nivel internacional: la búsqueda de espacios únicos, auténticos y con historia para encuentros exclusivos. En este contexto, la Tercera Planta —independiente del circuito museístico— se configura como un conjunto de reservados que garantizan máxima privacidad y flexibilidad, donde cada evento puede adaptarse a medida.
La propuesta se completa con una oferta gastronómica que reinterpreta la tradición mediterránea y catalana desde una mirada contemporánea, convirtiendo cada encuentro en una experiencia sensorial.
Una restauración histórica que recupera la memoria de la casa
La apertura de este espacio ha sido posible tras tres años de restauración con enfoque arqueológico. Al retirar las múltiples capas añadidas a lo largo del siglo XX, se ha revelado la arquitectura original de 1906, sorprendentemente intacta bajo estas intervenciones.
Xavier Villanueva, arquitecto responsable de la restauración:
“Nos encontramos con una vivienda muy transformada, pero extraordinariamente completa bajo las capas posteriores. El proceso fue casi arqueológico: retirar, descubrir y recuperar lo que ya estaba allí.”
El resultado es una recuperación rigurosa de la estructura original: carpinterías, estucos, pavimentos y sistemas constructivos concebidos por Gaudí han sido restaurados o reproducidos fielmente mediante técnicas artesanales.
Entre los hallazgos más relevantes destacan elementos decorativos ocultos durante más de un siglo, como estucos con motivos florales. También sobresale la recuperación de los techos ondulados originales y el descubrimiento de puertas recicladas adaptadas por Gaudí. De especial relevancia es la recuperación de una maneta inédita hasta ahora, que amplía el conocimiento sobre su atención al detalle y capacidad de innovación.

Un interiorismo contemporáneo que reinterpreta la vivienda desde dentro
Sobre esta base patrimonial restaurada, Paola Navone – OTTO Studio introduce una segunda capa que no busca imponerse, sino habitar el espacio desde una lógica doméstica. La diseñadora parte de una idea clave: entender la vivienda como si fuera su propia casa en Barcelona, activando una relación más íntima, cotidiana y natural con la arquitectura de Gaudí.
Su propuesta adopta un enfoque abiertamente ecléctico, basado en la mezcla, el contraste y la superposición. Desarrollada con absoluto respeto por la estructura existente, sin alterar los elementos esenciales, combina mobiliario, objetos y piezas artesanales de distintos contextos, algunas reinterpretadas específicamente para el proyecto. Estos elementos conviven generando diálogos inesperados, aportando carácter y profundidad.
El color, la materialidad y la atención al detalle refuerzan la identidad de cada estancia, concebida como una pequeña historia dentro de un relato coherente. El resultado es un espacio que conserva su esencia doméstica y se abre a nuevos usos, donde la arquitectura de Gaudí no solo se contempla, sino que se experimenta desde una sensibilidad contemporánea.
Paola Navone:
“Al principio sentí que intervenir en Casa Batlló era casi imposible. Todo cambió cuando dejé de pensar en diseñar sobre Gaudí y empecé a imaginar que esta vivienda era mi propia casa en Barcelona. Desde ese momento, el
proyecto se convirtió en una reapropiación natural del espacio: una forma de habitarlo hoy, combinando objetos, colores y materiales que dialogan con lo existente sin imponerse. Más que un interiorismo, es una manera de devolver la vida a la casa.”

Un monumento vivo que ofrece una nueva forma de vivir el patrimonio
Con esta apertura, Casa Batlló reafirma su condición de monumento vivo. La recuperación de su última vivienda no solo preserva una parte esencial de su historia, sino que la proyecta hacia el futuro, permitiendo que nuevos públicos la habiten y le den significado.
“Casa Batlló está viva porque evoluciona. Esta planta representa exactamente eso: respeto por el pasado y la capacidad de abrir nuevas formas de vivirlo”, concluye Nina Bernat.
Alquiler de los reservados
Los reservados de la Tercara planta de Casa Batlló pueden albergar entre 2 y 20 personas, dependiendo de la sala, y están disponibles para alquiler online desde el portal Casa Batlló Private Rooms: Casa Batlló Private Rooms
