Año Internacional Gaudí

 

Actualmente se puede decir que Gaudí se ha convertido en un arquitecto universal, la máxima figura de la arquitectura catalana. Su obra, con el paso del tiempo, ha pasado de ser ignorada e incluso criticada a lograr repercusión internacional y a ser el símbolo y seña de identidad de una Barcelona cada día más global. De hecho, el año 2002 fue proclamado Año Internacional Gaudí en conmemoración del 150 aniversario de su nacimiento.

Gaudí es un arquitecto atípico, único, singular e irrepetible; fantasioso pero riguroso y atraído por conceptos que pudieran ser contrarios pero que en él van necesariamente vinculados. Es artesano y artista, arquitecto de edificios religiosos pero también civiles, estricto con los detalles técnicos y carente de toda limitación en los aspectos creativos. Pero sobre todo, es un arquitecto que se nutre tanto de la naturaleza como de los estilos históricos o de las tipologías de construcción tradicional. Eso sí, con una visión que va más allá, la de crear nuevas formas que le permitan experimentar y desarrollar sus inquietudes creativas.

Su arquitectura tiene influencias orientales, neoclásicas, neomudéjares,… Sin embargo,Gaudí mezcla estos estilos con nuevas soluciones y materiales como el hierro, hormigón, vidrio, cerámica,… Materiales cuya producción industrial reducía el coste. Y es que Gaudítambién fue un pionero en aspectos tan contemporáneos como la ecología, empleando materiales reciclados.

Gaudí rompe con todo lo anterior y crea un nuevo lenguaje que aunque incluye elementos similares a los utilizados por otros movimientos contemporáneos o pasados, les da un giro, los reinterpreta y los supera. Se puede afirmar que Gaudí es un modernista, quizás su máximo exponente. Sin embargo hay quienes les consideran el creador de un estilo propio.

Gaudí vivió una época caracterizada por el fuerte desarrollo económico y urbanístico de Barcelona, la adopción de los cambios técnicos impulsados por la revolución industrial, el auge de una burguesía catalana próspera e interesada en proyectos artísticos y la recuperación de los valores catalanes a través de la Reinaxença. Todos estos aspectos influyeron en Gaudí, en sus ideas y en su manera de trabajar.

Sus orígenes familiares, evidentemente, también repercutieron en su obra. Gaudí procede de una familia de caldereros y esto influyó en su concepción espacial y en su habilidad para los oficios manuales. Sus problemas de salud durante la infancia le impedían ocasionalmente asistir al colegio y Gaudí pasaba temporadas en el campo, en Riudoms (Tarragona), dónde dedicaba largas jornadas a la contemplación de la naturaleza y de los animales. En su arquitectura siempre destacan los elementos orgánicos.

Profesionalmente Gaudí está íntimamente ligado a Barcelona, la ciudad en la que realizó sus estudios y en la que se encuentran la gran mayoría de sus obras. Uno de sus primeros trabajos importantes sería la Casa Vicens. En esa etapa, al principio de su carrera, comenzaría además uno de los binomios más productivos de la historia del mecenazgo: la relación con Eusebi Güell, que se convertiría también en uno de sus grandes amigos.

Gaudí diseñó una espectacular vitrina para la guantería Comella en la Exposición Universal de París. Realizada con hierro, su originalidad enseguida cautivó a Güell. Éste le encargaría la construcción de la entrada a su finca de Pedralbes, la Finca Güell, en la que hizo su primera bóveda catenaria.

Tras ella llegarían múltiples encargos como el Palau Güell, Casa Botines, Casa Calvet, el Park Güell, Bellesguard, Casa Batlló, La Pedrera y otras importantes construcciones.

Muerte de Antoni Gaudí

Antoni Gaudí murió el 10 de junio, tres días después de ser atropellado por un tranvía, en el Hospital de la Santa Cruz, entre las cinco y las seis de la tarde, según los periódicos de la época, que se hacen eco también de la multitud de personas que se acercaron al hospital para darle el último adiós al arquitecto de 74 años. Ha pasado a la historia de la ciudad de Barcelona la gran manifestación de duelo que los ciudadanos rindieron a Gaudí, con numerosas misas y homenajes de admiración y afecto. Aunque el entierro no tuvo un carácter oficial, y respondió a los deseos de sencillez que Gaudí profesaba, es recordado por ser el más multitudinario, saliendo del Hospital de la Santa Cruz, llegando a la catedral para su misa de entierro y dirigiéndose posteriormente a la Sagrada Familia para depositar el cuerpo en la capilla del Carmen de la cripta de la Sagrada Familia tras el responso. Durante todo el trayecto el féretro estuvo acompañado por multitud de admiradores, discípulos y amigos así como de crespones negros en varios edificios y casas ubicadas en el trayecto entre el hospital y la basílica de la Sagrada Familia.

Gaudi atropellado por un tranvía

Antoni Gaudí fue atropellado el 7 de junio de 1926 por un tranvía de la línea 30 en la Gran Vía de las Cortes Catalanas, entre las calles Gerona y Bailén, mientras se dirigía a la Iglesia de Sant Felip Neri. Por su aspecto descuidado no fue reconocido, incluso fue tomado por un mendigo y no fue socorrido hasta que un guardia civil ordenó a un taxi llevar el cuerpo al Hospital de la Santa Cruz en el barrio del Raval. Al cabo de unas horas sus amigos y trabajadores de las obras de la Sagrada Familia, echaron en falta su presencia y acabaron averiguando lo ocurrido. Tras el atropello, el estado del arquitecto era bastante grave, se había fracturado tres costillas, y tanto el cerebro como el corazón y el estómago estaban afectados.

Una importante exposición en Paris

En 1910 se inaugura en el Gran Palais de París una importante exposición dedicada a Gaudí, la única exposición fuera de España que se le dedicó en vida.

Un encuentro decisivo: Eusebi Güell

Pero si hay un encargo importante durante 1878, este fue, sin duda, el diseño de un pequeño mueble expositor para el Pabellón Español de la Exposición Internacional de París de aquel mismo año. Uno de los visitantes del Pabellón, el Sr. Eusebi Güell i Bacigalupi, quedó tan impresionado por la originalidad de la pieza, que pidió contactar con su creador. Este fue el principio de una relación profesional y de amistad entre ambos que duraría 40 años. Desde aquel momento, Güell fue su mejor cliente. Para él diseño y construyó magníficas obras, cuidadas hasta el más mínimo detalle, que contribuyeron a expandir su genialidad y originalidad como arquitecto.

Antoni Gaudi finaliza los estudios de arquitectura

El año 1878 fue el inicio de una intensa actividad profesional. Durante aquel año Gaudí ganó el concurso convocado por el Ayuntamiento de Barcelona para el diseño y la ejecución de unas farolas (situadas en la Plaça Reial y el Pla de Palau), encargo de la Casa Vicens, su primera obra importante, y realiza el anteproyecto del complejo industrial con viviendas para la Obrera Mataronense. Es un período importante para Gaudí. Un período de investigación y de trabajo en el que Gaudí aprende a usar las herramientas que luego le permitirán crear sus geniales obras.

Se muda a Barcelona para estudiar arquitectura

Gaudí se trasladó a Barcelona para estudiar el último curso de Bachillerato y realizar el curso preparatorio en la Escuela de Arquitectura. En aquella época Gaudí ya destacaba por su gran genio creativo y una gran habilidad para el cálculo. Desde el primer curso de Arquitectura, el genial arquitecto estuvo trabajando en talleres de profesores y de maestros de obras de renombre como: Francisco Paula de Villar y Josep Fontseré. En el taller de este último, Gaudí obtuvo el primer reconocimiento a su trabajo: por iniciativa propia corrigió una tarea encomendada a un compañero- el depósito del agua de la Fuente de la Cascada del Parc de la Ciutadella.

La adolescencia de Gaudi. El despertar de un genio

Antoni Gaudí estudió en la Escuelas Pías de Reus, donde destacó por su facilidad para analizar y racionalizar las cuestiones. Durante sus años de adolescencia, Gaudí estableció una sólida amistad con dos compañeros de estudios: Eduard Toda y Josep Ribera. Los tres eran jóvenes entusiastas de la naturaleza e interesados por la historia, y muy aficionados a realizar excursiones. En una de sus salidas, Josep Ribera les llevó a un lugar abandonado que había descubierto: el monasterio en ruinas de Santa María de Poblet. Aquellos tres jóvenes tomaron la firme resolución de restaurar el antiguo edificio. De aquel entusiasta proyecto juvenil sólo queda el dibujo de la planta dibujada por Gaudí, que por aquel entonces debía tener 15 años, y una memoria redactada por sus compañeros. Para Gaudí, aquella experiencia fue sin duda, la declaración de su vocación arquitectónica.

Nacimiento de Antoni Gaudí

Hijo de Francesc Gaudí i Serra, calderero, y Antonia Cornet i Bertran, Antoni Plàcid Guillem Gaudí i Cornet, nació un cálido 25 de junio de 1852 en Reus (Tarragona). La niñez de Gaudí transcurrió entre Reus, donde sus padres tenían la empresa, y el campo, en una humilde propiedad de su madre conocida como el Mas de la Calderera, debido a que la familia materna también practicaba este oficio artesanal. El contacto frecuente con la naturaleza fue posiblemente, uno de los factores que estimuló dos de sus capacidades que fueron decisivas en el desarrollo de su obra: la observación y el análisis minucioso de los elementos naturales.