Cripta de la Colonia Güell

Esta iglesia forma parte de un ambicioso proyecto de complejo industrial ubicado en la localidad de Santa Coloma de Cervelló (Barcelona). Una gran colonia textil que Eusebi Güell, el gran mecenas de Gaudí, emprendió en 1890. El objetivo que el señor Güell quería con la Colonia Güell era alejarse de la ciudad, donde crecían los movimientos sindicales y plantear las casas de los obreros al lado de la fábrica integrándolas en la misma propiedad, resultando así un núcleo urbano con personalidad propia que aunase la vida social y económica. Como rasgo distintivo de esta colonia, Güell quiso dotarla de equipamientos culturales y deportivos y, aunque en un principio no se contempló la construcción de una iglesia ya que se utilizó una pequeña capilla existente, cuando ésta quedó pequeña por el crecimiento de la población de la colonia, Güell decidió encargar a Gaudí una iglesia de nueva planta que pudiera acoger a todos los habitantes. Sin embargo, poco se imaginó Güell que Gaudí le haría una propuesta tan sobria, austera y radical, pero el arquitecto se basó en el cometido de Güell de realizar un lugar de culto que armonizara con la arquitectura no convencional de las viviendas de los trabajadores de la Colonia Güell, con el bosque cercano y con el desnivel de la colina donde se proyectó.

A pesar de llamarse comúnmente “Cripta Güell” en realidad no se encuentra bajo tierra, ya que todas las ventanas de la iglesia dan a la calle. Es por tanto la nave inferior de la iglesia, que quedó inacabada, como reflejan las escaleras laterales del pórtico que, aunque en la actualidad no comunican con nada, si el proyecto se hubiese completado, permitirían el acceso a una iglesia superior. En 1909, diez años después de comenzar el proyecto se colocó la primera piedra de la iglesia que, continuó construyéndose a pesar de continuas interrupciones hasta que diversos problemas económicos acecharon al señor Güell y se paralizó definitivamente la construcción de la Cripta Güell. En 1915, cuando el templo fue consagrado, sólo se habían construido la “cripta” o iglesia inferior y el pórtico. Lamentablemente no podemos hacernos una idea de cómo hubiera quedado la iglesia de ser completada, ya que en los croquis que Gaudí realizaba de sus obras solo presentaba una idea general y frecuentemente cambiaba y maduraba sus ideas en el transcurso de las construcciones.

La iglesia inferior, de planta poligonal estrellada presenta una gran bóveda central que se apoya sobre cuatro columnas desbastadas de basalto. El deambulatorio, donde se ubica el altar, tiene bóvedas a la catalana sobre columnas de ladrillo y piedra procedentes de una cantera propiedad de los Güell en la comarca cercana del Garraf. Un interior muy rústico y monocromático que sólo se ve interrumpido por el cromatismo de las grandes vidrieras en forma de pétalos de flor o alas de mariposa, sugestivas y coloristas vidrieras obra de Josep M. Jujol que permiten que la luz entre muy tamizada en el oscuro interior. El interior de la Cripta Güell parece más una gruta natural que una construcción fruto de la mano del hombre, este efecto lo consigue al disponer colores oscuros tanto en suelo como en paredes que evocan a la oscuridad de un bosque, sea por las hojas caídas o por la sombra producida por los árboles. Paredes que se ven interrumpidas por pequeños claros de luz polícroma que vendría representada por las vidrieras. Y en la iglesia de la planta superior, la idea era que fuera policromada de azul, dorado y blanco simbolizando el cielo y el sol por encima de los árboles. El conjunto se remataría con unas torres que tendrían palomas de color blanco, aludiendo al nombre de la localidad (coloma= paloma en catalán). Con esta completa simbología, Gaudí mostraría el camino de la salvación a los asistentes, desde la oscuridad del infierno de la iglesia inferior a la gloria dorada, blanca y azul de la iglesia superior.

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Aparte del aspecto natural que Gaudí plasmó en la Cripta Güell, también se percibe su respeto por la naturaleza desde el pórtico de la entrada, con la escalera de acceso al piso superior desviada para respetar la presencia de un pino del que, según dicen las fuentes, Gaudí llegó a afirmar “una escalera se hace en poco tiempo, pero un pino tarda mucho en crecer”. La fusión de esta obra con su entorno boscoso es total, una armoniosa presencia que se completa con las columnas del pórtico de entrada que visualmente parecen una extensión del cercano pinar, no sólo por su textura, también porque cada columna es distinta entre sí, al igual que los árboles lo son en la naturaleza. Gaudí no olvidó la incorporación de elementos cristianos, en el pórtico mediante la técnica del trencadís dispuso unos peces, el alfa y el omega, las cruces y los monogramas de Cristo en griego (XP).

Uno de los rasgos más característicos de esta construcción es sin duda su estructura. Una forma que procede de una maqueta de estudio que se conserva llamada “maqueta estereostática o maqueta polifunicular” gracias a la cual Gaudí calculo la estructura de la futura iglesia. Una maqueta a escala 1:10 que llegó a tener más de 4,5 metros de alto y que surgió colgando del techo un cordel por dos puntos y suspendiendo unos pesos que eran saquitos de perdigones. De esta manera se dibujaba en el aire un arco invertido que Gaudí fotografiaba y pasaba a papel dibujando así los futuros arcos y conformando el perfil de la iglesia. Una vez más el genio modernista, cuya regla era “con dos reglas y un cordel se genera toda la arquitectura”, demostró en la Colonia Güell poseer conocimientos físicos de gravedad y de presión que, junto con su intuición y experiencia permitieron crear una estructura única que se conformó como un “experimento” de soluciones arquitectónicas que después incorporaría en la Sagrada Familia.

La Cripta Güell fue declarada Bien de Interés Cultural-Conjunto Histórico en 1990 e incorporada en 2005 como Patrimonio Mundial por la UNESCO, destacando sin duda el talento constructivo y poético que Gaudí dejó patente en esta obra, convirtiéndose en un ejemplo de arquitectura original, expresiva y arriesgada que definió en gran medida su posterior trayectoria.

La Colonia Güell, entro en decadencia cuando empezó la crisis del sector textil, llegando a paralizar su actividad en 1973. Poco a poco los diversos terrenos y equipamientos de la Colonia Güell se fueron vendiendo a instituciones públicas.

Imágenes: cortesía David Cardelús

Mobiliario Casa Batlló

Este sorprendente banco doble fue diseñado por Gaudí para el salón comedor de la Casa Batlló. Si bien parece hecho de una sola pieza, está fabricado mediante el ensamblaje con cola de diversas piezas. Su diseño, con un reposabrazos divisor y dos asientos en ángulo opuesto, ofrece un aspecto único y transgresor al incumplir la clásica disposición lineal de los bancos de dos asientos. La forma ergonómica de los respaldos demuestra la constante preocupación de Gaudí por la comodidad.

Material: Roble macizo barnizado.
Medidas: 170 x 103 x 81 cm.

Butaca Casa Calvet

Silla de costura, diseñada por Gaudí para la Señora Batlló. Se adapta a la postura del cuerpo. Su línea elude las formas rectas.

Material: Madera Pino Melis
Medidas: 93 x 28 x 44cm (36 x 11 x 17 in, aprox.)

Silla de costura Casa Batlló

Esta elegante silla fue diseñada por Gaudí para el salón comedor de la Casa Batlló. Una de las primeras muestras de mobiliario adaptado ergonómicamente, su diseño reduce la estructura a la mínima expresión y adapta las formas al cuerpo humano, omitiendo las líneas rectas para alcanzar de este modo una gran comodidad. Las orejeras del respaldo facilitan el manejo de la silla, mientras que las patas presentan una estructura aparentemente recta con una ligera curvatura en la parte inferior.

Material: Roble macizo barnizado

Medidas: 74 x 52 x 47 cm

La Pedrera, Casa Milà

La Casa Milà, llamada popularmente como La Pedrera (“cantera” en catalán), es la última obra civil de Antoni Gaudí, que comenzó en1906 y fue terminada en 1912. Aunque Antoni Gaudí fue conocido especialmente por su etapa modernista, esta obra se considera “moderna”. Inscrita en la Lista del Patrimonio Mundial en 1984 fue, junto con el Park Güell y el Palau Güell, uno de los primeros lugares de la era industrial en entrar en la lista de los sitios más excepcionales del mundo. El apodo de “La Pedrera” viene dado por el aspecto externo que tiene, donde principalmente se utiliza la piedra para el diseño de la fachada y los balcones.

La Pedrera

¿Cómo llegar a La Pedrera?

Puedes llegar en transporte público con la Línea 3 (Verde) y Línea 5 (Azul) de metro, en la parada de Diagonal. Podrás encontrar a La Casa Milà en Provença, esquina Paseo de Gracia.

¿Cuándo visitar a La Pedrera?

La Pedrera abre todos los días del año, aunque dependiendo de las fechas los horarios pueden cambiar. Del 1 de marzo al 3 de noviembre: 9:00 a 20:30 Del 4 de noviembre al 28 de febrero: 9:00 a 18:30

La Pedrera Casa Mila

10 curiosidades de La Pedrera

1. ¿Sabías que Antoni Gaudí solo hizo 3 edificios de viviendas? El primero fue la Casa Calvet, luego Casa Batlló y por último la Casa Milà.

2. Antoni Gaudí no terminó La Pedrera como él quería debido a discrepancias con la familia Milà. Inicialmente quería incluir una gran escultura de la Virgen María en lo alto del edificio, idea que no prosperó. Al respecto, no solo tuvo diferencias con la familia, sino también con los vecinos y con el propio Ayuntamiento de Barcelona.

3. ¿Sabías que La Pedrera fue ridiculizada en su época? Mofándose de su estilo moderno, lo compararon con un parking de Zeppelines, como muestra esta viñeta publicada en el diario satírico L’Esquella de la Torratxa.

La Pedrera Roof

4. La Casa Milà posee una de las terrazas más icónicas de la ciudad debido a las escultóricas chimeneas y a las salidas de aire que Antoni Gaudí diseñó para este emblemático edificio. Siguiendo su estilo habitual, Gaudí proyectó una terraza llena de curvas con fines decorativos pero también funcionales, al permitir una mejor distribución de la luz a través de sus dos enormes patios de luces.

5. Desde la terraza de La Pedrera se ve la Sagrada Familia. Igual que sucede en la terraza de Casa Batlló, el arquitecto dispuso de un espacio en el que poder admirar su obra más importante: la Sagrada Familia.

Casa Mila

6. ¿Sabías que La Pedrera inspiró a George Lucas? Aunque no lo sabemos con seguridad, hay gente que afirma que el director y creador de Star Wars se inspiró en las chimeneas de La Pedrera para el diseño de los cascos de los soldados imperiales.

7. Antoni Gaudí, pionero del reciclaje. El arquitecto aprovechaba vidrio y cerámica de desecho utilizándolo con fines decorativos, tanto en chimeneas y salidas de aire como en la elaboración del trencadís.

8. La Pedrera fue la primera casa de Paseo de Gracia con parking subterráneo para los carruajes. Esta es una de las curiosidades sobre su construcción. Otra de ellas es que no hay ni un solo muro de carga en todo el edificio, todo son columnas y espacios abiertos.

9. La piedra utilizada para la planta baja de La Pedrera provenía inicialmente de la cantera del Garraf, y en adelante se usó piedra de Vilanova. Ambas poblaciones están situadas a 30 y 50 km de Barcelona, respectivamente.

10. Usos actuales de La Pedrera. Actualmente, una parte sigue siendo un edificio de vecinos y la otra se ha convertido en un centro cultural gestionado por la Fundación Catalunya La Pedrera. Este centro alberga una zona destinada a oficinas y otras destinadas a visitas, como el piso de la última planta o el desván donde está el Espacio Gaudí, una área expositiva donde se muestran maquetas de sus obras más destacadas.

Interior de la Pedrera

Mobiliario Casa Calvet

Taburete Casa Calvet

Precioso taburete esquinero de líneas curvas y suaves, posee un pequeño respaldo que recuerda a los balcones centrales de la fachada posterior de la Casa Calvet. Las patas, así como las piezas que las unen, son rectas, generando así un contraste de gran interés. Se caracteriza por su sencillez y comodidad. Gaudí diseñó este taburete para que fuera ubicado en una de las esquinas del despacho de dirección de la Casa Calvet.
Material: Roble macizo barnizado.
Medidas: 58 x 65 x 41 cm.

Sillón Casa Calvet

Su estilo se sitúa a medio camino entre el mobiliario que diseñó Gaudí para la Casa Calvet y el que diseñaría posteriormente para la Casa Batlló. El asiento circular, austero y libre de ornamentación, se une mediante un soporte al característico respaldo con forma de corazón. Del mismo soporte salen los brazos que finalizan en una mano con forma de arco. Gaudí diseñó este sillón para el despacho de dirección de la Casa Calvet.

Material: Roble macizo barnizado.
Medidas: 65 x 70 x 52 cm.

Banco Casa Calvet Flores

Gran trabajo de talla ornamental, muestra un respaldo conformado por tres grandes flores, rodeadas a su vez por otros tres motivos florales. Destaca el hecho de que la unión entre el brazo y el respaldo es totalmente voladiza, lo que dota a la pieza de gran esbeltez y ligereza a pesar de sus considerables dimensiones, siendo de especial interés por su riqueza decorativa. Este precioso banco de 2-3 plazas presidía la sala de juntas de la Casa Calvet.
Material: Roble macizo barnizado.
Medidas: 118 x 95 x 54 cm.

Silla Casa Calvet Flores

Esta silla fue diseñada por Gaudí para la sala de juntas de la Casa Calvet. Muestra un diseño de gran riqueza decorativa con un elegante motivo central en su respaldo. Su forma trapezoidal le concede un aspecto mucho más esbelto que el de las sillas tradicionales, utilizando Gaudígeometrías circulares y de granos de café encajados en su respaldo. El asiento dispone de cinco orificios alineados para evitar que el usuario se deslice, siendo de especial interés la disposición de un único soporte que fusiona el asiento con el respaldo. Material: Roble macizo barnizado.
Medidas: 52 x 94 x 54 cm.

Park Güell

Park Güell de Barcelona

El parque Güell de Barcelona fue diseñado por Antoni Gaudí entre 1900 – 1914 por encargo de Eusebi Güell. En este momento, la relación entre mecenas y arquitecto se había consolidado tras varios encargos realizados previamente, como El Capricho, La Finca Güell y el Palau Güell.

El encargo original era hacer una urbanización para familias acomodadas en una finca de más de 17 hectáreas conocida popularmente como la Montaña Pelada. Dicha urbanización tenía una serie de requisitos muy restrictivos como por ejemplo solo poder edificar una sexta parte de la finca, la ubicación y la altura no podía obstaculizar a ningún vecino del sol o de las vistas al mar, así como la explanada de Barcelona. El nombre de Park Güell vino dado por la influencia y la petición de recrear los parques residenciales británicos que tanto le habían entusiasmado a Eusebi Güell. La construcción del parque pertenece a la etapa naturalista de Gaudí, época donde perfeccionó su estilo personal con la inspiración de las formas orgánicas de la naturaleza donde también destaca la Casa Batlló como ejemplo de esta etapa de máxima expresión.

¿Es el Parque Güell un lugar imprescindible a visitar en Barcelona?

El parque es uno de los iconos de la ciudad, una ciudad que cuenta con más de 400 dragones haciendo referencia a la leyenda de Sant Jordi, y del cual el del Park Güell es el más fotografiado y conocido mundialmente. Visitar el Park Güell era algo que podías hacer gratuitamente hasta hace poco ya que, debido a la alta afluencia, el Ayuntamiento ha decidido regular el acceso estableciendo un aforo limitado y un precio de entrada. Es por ello por lo que aconsejamos comprar la entrada con antelación. A pesar de ello el parque Güell tiene espacios gratuitos que puedes visitar, especialmente los exteriores de la zona con toda la arquitectura gaudiniana. Las vistas de la ciudad son únicas, quizá una de las fotos más usadas para ilustrar a la Barcelona de Gaudí.

¿Cómo llegar al Park Güell?

Se puede llegar desde la Línea 3 (Verde) bajando en las paradas de Lesspes o Vallcarca y de ahí caminar durante unos 20 minutos hasta la entrada principal que se encuentra en la calle de Larrard. O bien las líneas de autobús, H6, D40, D24 y V19. O bien bajando en la parada de “Park Güell” de la ruta verde del Bus Turístico. Nota: A partir de abril 2019 habrá nuevas tarifas. El nuevo precio de la entrada incluirá el servicio de bus lanzadera directo desde Alfons X hasta el Park Güell.

Horarios ¿Cuándo abre el Park Güell? ¿Cuándo cierra el Park Güell?

Aunque abre todos los días del año, es importante que consultes los horarios del Park Güell porque van cambiando en función de la estación del año. El horario de invierno: De noviembre a febrero y el parque abre sus puertas de 10:00 a 18:00 El horario de verano: De mayo a agosto, el parque abre de 10:00 a 21:00 Nota: Ten en cuenta que el último pase será siempre una hora antes del cierre.

La historia del Park Güell

¿Quieres conocer algo más de historia? Ya hemos hablado del origen, pero hay cosas que quizá no conozcas y te parezcan curiosidades del Park Güell interesantes. Por ejemplo, Antoni Gaudí ideó diversos sistemas de captación y almacenamiento de aguas para poder regar la vegetación y evitar la erosión del terreno que podían provocar los periodos pluviales de mayor intensidad. Las obras se iniciaron en octubre de 1900, y empezaron nivelando los terrenos para poder construir posteriormente las diferentes viviendas. A pesar de ello, se siguió con los pabellones de la entrada y la escalinata principal, la que tiene el famoso dragón. Fue el 4 de enero de 1903 cuando se terminaron estos trabajos conjuntamente con el refugio para los coches de caballos y la valla exterior que cercará todo el recinto. Antoni Gaudí trasladó su residencia al Park Güell en 1906 con su padre y su sobrina. Pero no fue hasta 1907 que no se finalizó la famosa sala hipóstila o la Sala de las 100 columnas.

¿Sabes qué? La sala de las 100 columnas está inspirada en la Ciudad Griega de Delfos, y a su vez tan solo tiene 86 columnas. Fue en 1914 con el inicio de la I Guerra Mundial, cuando después de las dificultades que presentaba el parque para vender las diferentes propiedades, se paralizó la obra y se abandonó por completo. Por aquel año tan solo había 2 casas construidas, una de ellas de Eusebi Güell, que se trasladó a vivir en su soñado parque en 1907. Alguna de estas dificultades era el transporte y la exclusividad de la urbanización.

Aunque no había residentes, si es cierto que durante estos años Eusebi Güell permitía la celebración de fiestas y actos cívicos en la gran plaza, que por lo general siempre contaban con el beneplácito de Eusebi y el resto de los residentes. En 1918 muere Eusebi y los herederos ofrecen el parque al Ayuntamiento de Barcelona que acordó su compra en 1922. No fue hasta 1926 que abrió como parque municipal y desde entonces es el parque más importante y relevante de la ciudad. Tan querido y apreciado por los Barceloneses pasó a serlo también del mundo entero tras declararse Patrimonio Cultura de la Humanidad por la UNESCO en 1984.

Casa Calvet

En 1897 Gaudí recibió el encargo de construir un inmueble para los herederos del industrial algodonero Pere Màrtir Calvet. La familia adquirió un solar en la Calle Casp de Barcelona, en el que Gaudí llevaría a cabo su obra más conservadora. En Casa Calvet, de estructura sencilla, Gaudí abandona sus anteriores inspiraciones: los recursos árabes, orientales,…y se entrega a las influencias del estilo barroco. Casa Calvet, que sobresale por la originalidad de los volúmenes de la fachada posterior, las formas orgánicas de los muebles que para ella diseñó Gaudí y el lujo de las estancias interiores, destacando el vestíbulo y la escalera, fue designada por el Ayuntamiento de Barcelona como mejor edificio del año 1900.

Palau Güell

El Palau Güell

El Palau Güell de Barcelona fue el primer encargo realizado por Eusebi Güell a Antoni Gaudí en 1885. Se trata de un palacio urbano con todo tipo de lujos pero a su vez situado en uno de los barrios más populares, y a su vez más degradados, de la Barcelona de la época: el barrio del Raval. Curiosamente la mayoría de las familias de la burguesía catalana de la época preferían el barrio de la Eixample para establecer allí su residencia. El plan urbanístico de Ildefons Cerdà proponía una nueva configuración del espacio urbano, con parques y jardines en los interiores de las manzanas. Por ello, era de prever que las grandes fortunas de la ciudad quisieran estar en este nuevo barrio.

¿Dónde se encuentra el Palau Güell?

En la actual calle Nou de la Rambla, llamada hasta 1979 calle Conde del Asalto, fue la primera calle en Barcelona construida con aceras, alcantarillado y dos carriles de circulación. Actualmente el Palau Güell se encuentra en la Calle Nou de la Rambla, 3-5. Eusebi Güell pagó 195.000 pesetas (1.175€) por un solar de 589 metros cuadrados a los que Gaudí supo sacarles el máximo partido. En total 2.850 metros cuadrados distribuidos en siete plantas para ubicar todas las dependencias alrededor del salón central. El palacio de Eusebi Güell tenía una doble funcionalidad, por un lado acoger la vivienda de una familia numerosa y por otro acoger todos los actos de su intensa vida social, por tanto, requería tanto de espacios públicos como privados.

Historia del Palau Güell

El Palau Güell se empezó a construir en 1885 y se terminó en 1890. Se trata de un edificio sorprendente en cuanto al contraste que supone con sus obras anteriores. Con un exterior aparentemente sobrio y casi carente de decoración, sorprende el opulento interior. Las estancias se distribuyen en torno a un vestíbulo central que funciona como si de un patio interior se tratase y que actúa como fuente de luz.
En 1936, con el estallido de la Guerra Civil, el Palacio fue confiscado y fue cuartel policial con calabozos.

Fachada del Palau Güell

Gaudí diseñó una fachada austera, no por ello menos genial que destaca sobre el ambiente del barrio. En una estrecha calle y con una escasa perspectiva. Dos años antes de la finalización del Palau Güell, se abrió enfrente la sala de conciertos, teatro de variedades Edén Concert. La obra de Gaudí, y más en concreto la fachada que diseñó, surgió como el contrapunto al desenfreno que suponía esta sala de conciertos y el barrio en general.
A pesar de la sobriedad de la fachada Gaudí no desestimó el juego volumétrico de la piedra y del hierro que combinó con el uso de la cerámica. Su simetría, volumetría y el aspecto de fachada almohadillada recuerda, inevitablemente a los palacios florentinos de época renacentista. La fachada de 22 metros de altura y 23,60 metros de anchura, consta de tres niveles horizontales: el inferior con dos grandes arcos catenarios, el nivel intermedio presidido por la gran tribuna y el nivel superior más sencillo coronado por una sencilla balaustrada. Añadido a esta fachada se encuentra un cuerpo de servicio en el lado derecho. El acceso, uno de los más originales diseñados por Gaudí, tiene un trabajo magistral en hierro forjado en las verjas de los dos arcos catenarios. Estas dos puertas de acceso tienen una altura de 4,90 metros y destacan por su decoración, elementos vegetales, alusivos a los animales y simbólicos que llegan a su máxima expresión en sus tímpanos, donde se ubican las iniciales del promotor, Eusebi Güell. En la parte inferior, el maestro forjador Joan Oñós creó un entramado que permitía a los residentes observar lo que acontecía en la calle pero no al revés. Entre estos dos arcos de entrada, se sitúa la portería, una pequeña ventaja coronada por un escudo de 3,50 metros de altura que reproduce la señera, bandera catalana reproducida a través de las cuatro barras combinando planchas lisas y redes metálicas. Encima de esta reproducción de la señera se encuentra el yelmo, en alusión a la fortaleza, una de las cuatro virtudes cardinales y, en la parte superior, se alza el ave fénix, un animal mítico alegoría del renacimiento económico y cultural que vivía la sociedad catalana.

Finca Güell

La primera obra que Gaudí hizo para el que fue su mecenas y amigo. Con ella comenzaría una intensa y fructífera relación profesional. Güell poseía varias fincas en Barcelona, en lo que hoy se conoce como Zona Universitaria, y encargó a Gaudí el diseño del muro y de las puertas de acceso a la propiedad. También le pediría la construcción de las caballerizas y otros pequeños edificios en los que Gaudí emplearía, por primera vez, azulejos troceados o lo que ha llegado a ser mundialmente conocido como «el trencadís», procedente del catalán «trencar», que en castellano significa romper.

Lo más relevante en este conjunto es la verja de hierro: una obra monumental y un gran trabajo artesanal, en la que Gaudí combinó todas las técnicas de trabajo del hierro. Hoy en día la mayor reliquia de este espacio es el dragón.Gaudí reproduce la leyenda de Ladón, el dragón que protege la entrada al jardín de las Hespérides, recordando a Verdaguer y a su obra «L´Atlàntida».

El Capricho de Gaudi

Villa propiedad de Máximo Díaz de Quijano, cuñado del Marqués de Comillas, proyectada por Gaudí en la localidad cántabra de Comillas. Obra realizada por un Gaudí aún joven, 31 años, y que aún no presenta algunos de los recursos constructivos que más adelante le caracterizarían.

Se le conoce con el nombre de «El Capricho» por su sentido musical, que procede de la analogía con la pieza musical de estilo libre así llamada.

De estructura simple y tradicional, con planta en forma de U y una esbelta torre que podría parecer un alminar persa. Lo que la caracteriza es su fachada, repleta de energía y colorido.

Es una obra de gran originalidad y fantasía en la que las influencias árabes vuelven a ser evidentes, por ejemplo, a través de una intensa combinación de materiales: ladrillos, azulejos, hierro forjado,… Los girasoles son el motivo decorativo principal.

Casa Vicens

Se trata de una obra encargada a Gaudí en el año en que se licenció, 1878. Tenía entonces 26 años y se enfrentaba a su primer gran proyecto. Casa Vicens, ubicada en lo que entonces era la Villa de Gràcia, estaba destinada a ser la segunda residencia de Manuel Vicens Montaner. Gràcia, municipio independiente de Barcelona pero adyacente a ella, era un lugar atractivo para muchas familias burguesas de la época. La construcción destaca por su simplicidad, su colorido, por los motivos naturalistas, su abundante decoración y, en definitiva, por su atrevimiento. Posee rasgos que anticipan el modernismo ya que en ella se puede apreciar una combinación de materiales tradicionales con artes decorativas así como fuertes evocaciones a la arquitectura árabe u oriental. La decoración, y sobre todo los clavelones, son los protagonistas de la casa.

Sagrada Familia

Historia de la Sagrada Familia El templo expiatorio de la Sagrada Familia, cuya construcción comenzó en 1882, es hoy en día uno de los signos de identidad de Barcelona, reconocido mundialmente y visitado por millones de personas. La parte construida por Gaudí fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 2005. La Junta Constructiva espera concluir la obra en el año 2026, cuando se conmemora el centenario de la muerte de Gaudí. En 1881, gracias a los donativos, la Asociación Espiritual de Devotos de San José compró una parcela de 12.800 m2 para la construcción del templo. Pero no es hasta el 19 de marzo de 1882, día de San José, que se coloca la primera piedra. El proyecto le fue encargado inicialmente a otro arquitecto, Francesc de Paula Villar, pero Gaudí lo heredó a finales de 1883. Su nuevo proyecto era mucho más ambicioso que el propuesto por su antecesor. Contemplaba la construcción de un templo con 5 naves, crucero, ábside, deambulatorio exterior, 3 fachadas y 18 torres. Se trata del proyecto más complejo y singular de todos los que Gaudí emprendió a lo largo de su carrera profesional y al que dedicó 43 años de su vida.

¿Sabías que Gaudí inicialmente sólo construyó entera la fachada del Nacimiento con sus 4 torres porque era consciente que no la vería terminada?

Antoni Gaudí, que pretendía crear el templo perfecto, presenta la vida de Jesús y la historia de la fe. Las 18 torres están dedicadas a importantes personajes de la Biblia y así se refleja en sus dimensiones: 12 de ellas representan a los apóstoles, 4 a los evangelistas, una a la Virgen María y la más altas de todas a Jesucristo, que estará rematada por una cruz que alcanzará los 172 metros de altura. Cuando esté terminada, la Sagrada Familia será la construcción más alta de Barcelona y la iglesia más alta del mundo.

La Sagrada Familia

A partir del 1914, Antoni Gaudí dejó de realizar obras civiles y se centró única y exclusivamente en la construcción del templo. El 30 de noviembre de 1925 se acabó la construcción del primer campanario de la fachada del Nacimiento. Este es el único que Gaudí vio construido, ya que el 10 de junio de 1926 murió como consecuencia de un trágico accidente ocurrido tres días antes, al ser atropellado por un tranvía. Finalmente, la fachada del Nacimiento se concluyó en 1930,

¿Sabías que en la Sagrada Familia había escuelas para los hijos de los trabajadores del templo?

Tras la muerte de Gaudí, su discípulo Domènec Sugrañes tomó el relevo de la construcción hasta 1938. A pesar de su buena predisposición, durante la Guerra Civil Española se produce un incendio en la cripta que también afectó a las escuelas provisionales y al taller donde estaban guardados todos los planos y maquetas que Antoni Gaudí había dejado para que otros pudieran culminar su obra. Esta información no se recuperó en su totalidad, por lo que nunca veremos completamente lo que el arquitecto había imaginado.

¿Sabías que la segunda fachada, la de La Pasión, tardó 22 años en construirse? Empezó en 1954 y la terminaron en 1976. Intentaron que se pareciese lo máximo posible a lo que Gaudí tenía en mente.


Interior de la Sagrada Familia

Arquitectos y evolución de las obras Desde su muerte, son varios los arquitectos que han heredado el legado de Gaudí, además del citado Domènec Sugrañes, han participado Isidre Puig Boada, Lluís Bonet i Garí, Francesc de Paula Cardoner Blanch, Jordi Bonet Armengol y Jordi Faulí Oller que ostenta el cargo desde 2012.

¿Sabías que la Sagrada Familia será el edificio más alto de Barcelona y la iglesia más alta del mundo con 172 metros de altura?

Como todos los templos expiatorios, las fuentes de ingreso de la Sagrada Familia sólo pueden ser de donativos y aportaciones personales. Gracias a estos ingresos y a los avances tecnológicos en temas relacionados con la construcción es posible que la obra pueda llegar a terminarse en el plazo establecido. Desde el año 2000 se ha completado estructuralmente y se han cerrado bóvedas, se han hecho los cimientos de la fachada de la Gloria, se ha finalizado la fachada de la Pasión que tuvo la intervención de Josep Maria Subirachs y el escultor japonés Etsuro Sotoo está finalizando la decoración de la fachada.   El 7 de noviembre de 2010, el Papa Benedicto XVI visitó el templo y lo dedicó como Basílica oficiando él mismo una misa solemne. Como mencionamos antes, las previsiones son finalizar toda la construcción en 2026, coincidiendo con el centenario de la muerte de Antoni Gaudí. Un momento que se acontece muy emotivo para los catalanes y devotos. Este hecho tiene mayor relevancia si se obtiene la declaración de Gaudí como Santo de la Iglesia Católica, una propuesta iniciada en el año 2000 por la Asociación Pro Beatificación Antoni Gaudí.

Luz interior de la Sagrada Familia
¿Por qué visitar la Sagrada Familia?
El Templo Expiatorio de la Sagrada Familia es la última construcción de la etapa de Gaudí, un lugar único en Barcelona que además se convertirá en la Basílica más alta del mundo cuando se finalice. Una obra maestra de Gaudí construida durante más de un siglo.   Entre otras muchas maravillas de esta obra, destaca el espectacular juego de colores y luces que se aprecia en el interior al entrar los rayos de sol por las vidrieras, un juego de sensaciones que cambia dependiendo si se visita de día o de tarde.

¿Sabías que desde Casa Batlló y La Pedrera se puede ver la Sagrada Familia?

Además, puedes visitar las torres de la Sagrada Familia y obtener unas vistas únicas de la ciudad. Mucha gente se pregunta qué torre es mejor para visitar. Realmente no hay una mejor ni una peor, pero sí hay diferencias. En el caso de la Torre de la fachada del Nacimiento, de la época de Gaudí, no se puede subir en ascensor hasta arriba del todo, pero sí puedes hacerlo subiendo unas estrechas escaleras de caracol, no aptas para todos los públicos. En caso de no estar en buenas condiciones físicas, o padecer de alguna fobia relacionada con espacios pequeños, es mejor decantarse por la Torre de La Pasión. Sea como sea, no deberías ir a la Sagrada Familia sin visitar las torres, un elemento importantísimo en la obra de Gaudí, ya que era lo más próximo que se podría estar del cielo.

Columnas de la Sagrada Familia

¿Cómo llegar a la Sagrada Familia?

C/ de la Marina N 41º 24´ 283´´ | E 2º 10´486´´

Metro L2 y L5 Sagrada Familia. / Bus 19, 33, 34, 43, 44, 50, 51, B20 y B24.

Acceso general: acceso general por la fachada del Nacimiento, en la c/ de la Marina.

Horarios de la Sagrada Familia:

De noviembre a febrero: de 9:00 a 18:00.

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Farolas para la Plaza Real y Pla de Palau

Mientras Gaudí estudiaba, colaboró como delineante con Josep Fontserè i Mestre en la reja de entrada del Parque de la Ciutadella y al finalizar, el Ayuntamiento de Barcelona le encargó el diseño del alumbrado público de dos plazas de la ciudad: la Plaza Real y Pla del Palau. Un joven Gaudí recién licenciado como arquitecto realizó dos diseños diferentes, uno de farolas de seis brazos y otro de tres, ambas con lámparas de gas con base de piedra de las que se erige una columna de hierro forjado y bronce. Las dos de la Plaza Real tienen seis brazos y se caracterizan por el colorido que presentan desde la base de piedra, donde Gaudí fijó un gran medallón de hierro con motivos florales. De él surge la columna de hierro fundido en cuya parte baja tiene una sutil ornamentación vegetal de hojas de hiedra. En la mitad de la columna ubicó un escudo de Barcelona y más arriba pequeñas ornamentaciones florales de color rojo justo debajo de los seis brazos que sostienen los faroles de cristal. La parte más original es, sin duda, el remate, con un caduceo con las dos serpientes y un casco alado, símbolos que aluden a Mercurio, el dios romano del comercio, actividad con la que Barcelona se identificaba en aquel momento, una ciudad muy comercial gracias al puerto situado cerca de la Plaza. La sencillez planteada en estas farolas por Gaudí se atestigua en el proyecto presentado por él mismo al Ayuntamiento donde justifica además la elección de todos los materiales previstos en su realización: «Hacer un candelabro de noble sencillez sin raquitismo, dando a cada parte la importancia que requiere y sujetándolo a cumplir estrictamente las necesidades con cuyo objeto ha sido creado: se ha seguido con un deber de formalidad la mayor franqueza en el uso de los materiales, dejándoles completamente vista su estructura y disposición, no pudiendo admitir, en absoluto, que una capa de color intentara la ilusión de materiales y objetos que no existen y que la intemperie se encarga continuamente de hacer desaparecer, mostrando el verdadero material a semejanza de la desnudez del mendigo vista entre harapos”.

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A pesar de ser uno de los primeros proyectos de Gaudí, ya destaca su seguridad constructiva a juzgar por la mención que hace Gaudí a los pagos en el propio proyecto ejecutivo. Gaudí no propuso un sistema de pago de la obra a precio fijo o alzado, como se hacía en la época, sino al precio que saliera después de su colocación. De esta manera Gaudí estaba convencido que se gastaría menos de lo presupuestado: tres mil seiscientas cinco pesetas, imprevistos incluidos. Una década después de realizar las farolas de Plaza Real, en 1890 se encargó de las de Pla de Palau en la misma ciudad, ubicadas delante de la Delegación del Gobierno. El planteamiento es igual que las de la Plaza Real, salvo que constan únicamente de tres brazos y de menor ornamentación. El coronamiento tiene forma de corona invertida, apoyada en tres dragones, con las cabezas que sobresalen.

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