Casa Batlló

Casa Batlló

1904

Situada en pleno Passeig de Gràcia, en el paseo en el que se establecían las más prestigiosas familias burguesas, Josep Batlló adquirió en 1903 un sobrio edificio que Gaudí, en la plenitud de su vida profesional, transformaría hasta convertirlo en una de sus obras más originales.

Casa repleta de alegría y dinamismo, en la que predominan las formas onduladas y los tonos azulados. Clara inspiración en la naturaleza, en el mar mediterráneo y perfecto reflejo de la libertad creativa de la que Gaudí dispuso.

Gaudí realizó una reforma integral: añadió dos niveles, diseñó una nueva piel ondulada para la fachada de espectacular policromía compuesta de trencadís vidriado y discos de cerámica que coronó con un inmenso lomo de dragón, unificó los patios de luces dotando a toda la casa de iluminación y ventilación por doquier.

En el principal situó la vivienda de la familia Batlló, una planta  completa en la que se halla el gran salón, con vistas al Passeig de Gràcia, caracterizado por una gran tribuna de vidrieras emplomadas y por el fino trabajo de ebanistería en su interior.

Otro espacio añadido en la reforma y que destaca por su singularidad es el desván de la casa, una perfecta combinación de estética y funcionalidad de inspiración mediterránea, construido a partir de una sucesión de arcos catenarios sobre los cuales descansan las bóvedas del techo.

Aunque Gaudí no dejó nada escrito, la espectacular fachada ha dado paso a muchas leyendas. Para algunos, recuerda a un lienzo o a los nenúfares de Claude Monet; para otros es la representación de un carnaval, donde el trencadís sería el confeti, los balcones de hierro fundido las máscaras, y el coronamiento de la fachada, la representación de un sombrero arlequinesco.

Para muchos otros, la fachada de la Casa Batlló representa la leyenda de Sant Jordi, patrón de Cataluña, e interpretan la torre de cuatro brazos como la empuñadura de su espada hendida en el lomo del dragón, los balcones como los cráneos de las víctimas y las columnas de piedra, sus huesos.

Casa Batlló ha sido declarada Patrimonio Mundial por la Unesco en el año 2005.