Año Internacional Gaudí

Año Internacional Gaudí

25/06/2002

Actualmente se puede decir que Gaudí se ha convertido en un arquitecto universal, la máxima figura de la arquitectura catalana. Su obra, con el paso del tiempo, ha pasado de ser ignorada e incluso criticada a lograr repercusión internacional y a ser el símbolo y seña de identidad de una Barcelona cada día más global. De hecho, el año 2002 fue proclamado Año Internacional Gaudí en conmemoración del 150 aniversario de su nacimiento.

Gaudí es un arquitecto atípico, único, singular e irrepetible; fantasioso pero riguroso y atraído por conceptos que pudieran ser contrarios pero que en él van necesariamente vinculados. Es artesano y artista, arquitecto de edificios religiosos pero también civiles, estricto con los detalles técnicos y carente de toda limitación en los aspectos creativos. Pero sobre todo, es un arquitecto que se nutre tanto de la naturaleza como de los estilos históricos o de las tipologías de construcción tradicional. Eso sí, con una visión que va más allá, la de crear nuevas formas que le permitan experimentar y desarrollar sus inquietudes creativas.

Su arquitectura tiene influencias orientales, neoclásicas, neomudéjares,… Sin embargo,Gaudí mezcla estos estilos con nuevas soluciones y materiales como el hierro, hormigón, vidrio, cerámica,… Materiales cuya producción industrial reducía el coste. Y es que Gaudítambién fue un pionero en aspectos tan contemporáneos como la ecología, empleando materiales reciclados.

Gaudí rompe con todo lo anterior y crea un nuevo lenguaje que aunque incluye elementos similares a los utilizados por otros movimientos contemporáneos o pasados, les da un giro, los reinterpreta y los supera. Se puede afirmar que Gaudí es un modernista, quizás su máximo exponente. Sin embargo hay quienes les consideran el creador de un estilo propio.

Gaudí vivió una época caracterizada por el fuerte desarrollo económico y urbanístico de Barcelona, la adopción de los cambios técnicos impulsados por la revolución industrial, el auge de una burguesía catalana próspera e interesada en proyectos artísticos y la recuperación de los valores catalanes a través de la Reinaxença. Todos estos aspectos influyeron en Gaudí, en sus ideas y en su manera de trabajar.

Sus orígenes familiares, evidentemente, también repercutieron en su obra. Gaudí procede de una familia de caldereros y esto influyó en su concepción espacial y en su habilidad para los oficios manuales. Sus problemas de salud durante la infancia le impedían ocasionalmente asistir al colegio y Gaudí pasaba temporadas en el campo, en Riudoms (Tarragona), dónde dedicaba largas jornadas a la contemplación de la naturaleza y de los animales. En su arquitectura siempre destacan los elementos orgánicos.

Profesionalmente Gaudí está íntimamente ligado a Barcelona, la ciudad en la que realizó sus estudios y en la que se encuentran la gran mayoría de sus obras. Uno de sus primeros trabajos importantes sería la Casa Vicens. En esa etapa, al principio de su carrera, comenzaría además uno de los binomios más productivos de la historia del mecenazgo: la relación con Eusebi Güell, que se convertiría también en uno de sus grandes amigos.

Gaudí diseñó una espectacular vitrina para la guantería Comella en la Exposición Universal de París. Realizada con hierro, su originalidad enseguida cautivó a Güell. Éste le encargaría la construcción de la entrada a su finca de Pedralbes, la Finca Güell, en la que hizo su primera bóveda catenaria.

Tras ella llegarían múltiples encargos como el Palau Güell, Casa Botines, Casa Calvet, el Park Güell, Bellesguard, Casa Batlló, La Pedrera y otras importantes construcciones.