¿Cuáles son los 10 rincones más destacados de Casa Batlló por su atractivo y capacidad de seducción? ¡Qué difícil!…Pues… ¿hay algún rincón de Casa Batlló que no merezca una especial atención y que no provoque una sensación indescriptible en el espectador? Como nosotros no nos atrevemos a seleccionar los Top 10, dejamos tal ardua tarea en manos de nuestros fans y visitantes. ¿Te atreves? Vota tus 10 rincones favoritos y muestra al mundo las 10 genialidades más sobresalientes de esta fascinante obra Patrimonio Mundial de la UNESCO.
Podría definirse como el pulmón de la casa, el que reparte luz y aire por todo el edificio. Se encuentra revestido por cerámicas de 5 tonalidades diferentes de azul evocando el mar mediterráneo.

Si la miras desde el exterior de la casa destaca por su peculiar forma, que trae a la memoria a un murciélago desplegando sus alas

Una inmensa superficie de luz y color. Recuerda al oleaje del mediterráneo, a los nenúfares de Monet o podría tratarse de una alegoría del carnaval.

Una divertida ventana desde la que originalmente se podía observar la Sagrada Familia. Hay quien la relaciona con la geografía de la montaña de Montserrat.

Espacio inundado por el color blanco y que recuerda a la caja torácica de un animal, quizás una ballena, quizás el dragón de Sant Jordi.

Nueve balcones y 4 terrazas distribuidos por la fachada. Algunos cuyas formas curvas simulan la parte superior de una calavera, aunque hay quien piensa que podría tratarse de máscaras carnavalescas; otros como el pequeño balcón de la parte superior del edificio, inspirado en la naturaleza, con forma de flor.

Un elemento habitual en sus obras y presente también en la torre de Casa Batlló. Señala los cuatro puntos cardinales y la forma de su base recuerda a una cabeza de ajo.

Amplio espacio orientado hacia el Passeig de Gràcia. Gran trabajo en madera e impresionantes vitrales de colores. Sobresale el techo, que parece un remolino marino.

Se encuentra en el despacho del Señor Batlló. Su originalidad reside en su peculiar forma de seta. Cuenta con un asiento a cada lado, destinados a alojar a una pareja y a su carabina.

Fantasía en estado puro. Formas onduladas recubiertas con tejas de colores que representan escamas. Cerámicas de gran tamaño que alineadas insinúan la columna vertebral de un animal. En el imaginario popular, la leyenda de Sant Jordi y el dragón.

Esbeltas columnas de piedra arenisca de Montjuïc que sugieren huesos humanos.

Recuerda a una gruta subterránea, a un mundo fantástico de curvas que podría evocar a la nave del Capitán Nemo, con claraboyas orgánicas y una impresionante escalera que representa las vértebras de un gran animal.
