Más cerca del manto celestial Gaudí despliega ingenio, imaginación y creatividad a raudales. Se trata de un espacio de un enorme valor poético, con excelentes vistas de Barcelona y que se convierte en un universo de formas, siluetas y texturas.
Sobresale especialmente lo que popularmente se conoce como el lomo del dragón, que caracteriza la fachada. Gaudí representa el espinazo del animal con tejas de diversos colores hacia un lado y coloreándolo mediante la técnica del trencadís hacia el interior de la azotea.
Adornan la azotea, además, cuatro conjuntos de chimeneas de formas sinuosas, estilizadas y policromáticas en un constante coqueteo con el firmamento, sabiamente diseñadas para impedir que el aire resople de vuelta hacia adentro. (¡Otra vez, la funcionalidad!)
Uno de los espacios más singulares, una combinación exquisita de estética y funcionalidad. Se trata de una zona de servicios para los inquilinos de las viviendas del inmueble con lavaderos, trasteros, ...
Se caracteriza por la sencillez de sus formas, la inspiración mediterránea a través del color blanco y por la omnipresencia de la luz. Destaca una sucesión de 60 arcos catenarios, logrando un espacio que evoca el costillar de un animal. Quizás del dragón situado sobre él, en la azotea. A ésta se accede a través de unas escaleras helicoidales.
Es la antigua vivienda de la Familia Batlló. Con más de 700 metros de superficie, es la principal vivienda del edificio.
A ella se accede a través de un espléndido vestíbulo privado que evoca las grutas submarinas del Capitán Nemo, con lucernarios que parecen caparazones de tortuga, paredes abovedadas de formas sinuosas y una espectacular escalera.
Su pasamanos tallado, en madera noble, representa el espinazo de un gran animal. Una vez se alcanza el nivel de la Planta Noble, llegamos a un distribuidor de generosas dimensiones con vistas frontales a la azul fachada del Patio de Luces. Hacia el Passeig de Gràcia se encuentran el despacho del Sr. Batlló y todo un festejador o recinto ideal para el cortejo al abrigo de la romántica chimenea en forma de seta, franqueada eso sí, por sendos bancos, uno para la carabina, otro para la pareja a vigilar.
A continuación el gran salón que, con tres espacios conectados, es un escaparate al Passeig de Gràcia con grandes ventanales que permiten la entrada de la luz. Creó grandes puertas de roble con formas orgánicas en las que integró vidrios de colores. Estas puertas, a la vez que separan los tres salones, permiten crear un espacio único repleto de luz. El techo de la casa, en alusión al mar, es totalmente ondulado. Sobresale un ingenioso remolino que Gaudí logra a base de un relleno de esparto y que evoca la fuerza del mar.
Espacio de doble planta con entrada directa desde el Passeig de Grácia. Adecuado para grandes celebraciones, cenas de gala, presentaciones y toda clase de actos promocionales, corporativos y privados.
Este espacio permite celebrar cenas para un gran número de personas, en un ambiente exquisito, y disponer de la mejor sala para su fin de fiesta en las famosas Carboneras.